¿Para que hay tantos tipos de generadores eléctricos?
Los generadores eléctricos o grupos electrógenos ofrecen la energía necesaria en cada momento. Existen distintas gamas, adaptadas a las diferentes necesidades: desde los modelos más básicos y robustos, para la construcción, hasta los más sofisticados y tecnológicos, para suministrar energía a equipos de alta precisión, pasando por los pequeños portátiles para llevar la energía contigo, vayas donde vayas.
La elección del generador eléctrico no depende sólo de la potencia necesaria, sino también de la calidad de corriente que queramos (condensador, AVR, cycloconverter o inverter) y de las prestaciones adicionales que queramos, como portabilidad o insonorización.
¿Cómo calcular la potencia que necesita una aplicación?
En la mayoría de los casos, el grupo no tiene que estar ofreciendo su potencia máxima (por ejemplo en el caso de las sierras circulares o taladros), ya que el aparato funciona a intervalos. En estos casos, la potencia máxima puede ser el valor de referencia para elegir el grupo electrógeno.
En el caso de aplicaciones que absorben potencia permanentemente (durante más de 30 minutos), deberá tenerse en cuenta la potencia continua a la hora de elegir el grupo electrógeno.
Una vez considerado este punto, hay que valorar la potencia necesaria para poner en marcha la aplicación. Hay que tener en cuenta que los aparatos de tipo inductivo necesitan una potencia de arranque superior a la que necesitan para funcionar una vez ya han sido puestos en marcha (potencia nominal). Ésta se calcula multiplicando la potencia nominal por el coeficiente de arranque, el cual depende de la aplicación.
¿Qué calidad de corriente es la que necesito?
Una vez se ha calculado la potencia de corriente necesaria para hacer funcionar la aplicación, hay que seleccionar la calidad de la misma. Existen distintos tipos de generadores, que ofrecen diferente calidad de corriente, para cubrir cualquier necesidad, desde la necesaria para una aplicación estándar hasta la más exigente:
1. El condensador (o transformador en el caso de los generadores eléctricos trifásicos) asegura una corriente de buena calidad. La corriente es regulada por las sucesivas descargas del condensador, que mantiene una tensión muy estable pero de frecuencia poco regular. Esta pequeña desviación entre la curva de de corriente producida y la curva de corriente perfecta hace que no sea posible alimentar aplicaciones de audio o video.
2. El AVR o Regulador Automático de Voltaje, es un sistema electrónico que regula automáticamente la tensión de un modo mucho más preciso, en función de la carga aplicada al grupo electrógeno.
3. Gracias al Cycloconverter, (tecnología exclusiva Honda), la corriente ya no se corrige, sino que simplemente se procesa electrónicamente. De este modo, las variaciones del ritmo del motor dejan de ser un problema. La tensión es extremadamente estable y la frecuencia es perfecta. La corriente obtenida es perfectamente comparable a la que suministran las compañías eléctricas.
4. La regulación Taigüer Inverter, (tecnología exclusiva Taigüer), aporta, además de una calidad de corriente perfecta, un control del régimen del motor en función de la necesidad de potencia. De esto modo, el motor no trabaja a pleno ritmo sin necesidad, lo que reduce considerablemente el consumo de combustible, aumenta la autonomía y adecua el nivel de ruido en función del régimen de trabajo del motor. Estas características únicas hacen que los generadores eléctricos con esta tecnología sean los indicados para la alimentación de los aparatos más sofisticados, normalmente con componentes electrónicos muy sensibles, ya que proporcionan una calidad de corriente de máxima calidad.

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